KONTO
Contabilidad general: el sistema de este sitio.
Quiénes somos
KONTO no lo escribió una casa de software mirando la contabilidad desde afuera. Lo escribió una empresa hondureña que factura, cobra, paga planilla y declara ISV todos los meses, y que se cansó de que su contabilidad viviera en tres lugares distintos.
Somos un proveedor de internet del norte de Honduras. Damos servicio a más de 2,100 clientes activos en Santa Rita de Yoro, El Progreso y Agua Blanca Sur, con red propia de fibra.
Un ISP con esa cantidad de clientes emite miles de documentos al mes, paga a decenas de proveedores y tiene que cerrar el mes a tiempo. Durante años esa contabilidad vivió en QuickBooks, en hojas de cálculo y en la cabeza de las personas. Funcionaba, pero se pagaba caro en dólares por un sistema que no entendía ni el ISV ni el CAI, y cada cierre costaba días de trabajo manual.
Así nació KONTO: primero para ordenar nuestra propia casa, con nuestro propio contador señalando cada cosa que faltaba.
Cuando un contador nos dice que un informe no sirve como está, no discutimos: lo cambiamos, porque el siguiente que lo va a sufrir es el nuestro. Esa es toda la diferencia entre un sistema que se usa y uno que se vende.
Y cuando algo falla un lunes a las siete de la mañana, contesta alguien que está en el mismo huso horario, habla el mismo idioma y sabe qué es un CAI vencido.
Sin promesas de más. Si algo no lo hace, se lo decimos antes de vender, no después de firmar.
Con su contador dentro. La implementación se hace con quien lleva sus libros; si él no está de acuerdo, no sirve.
Sus datos son suyos. Si algún día se va, se lleva la base completa.
El resto de la casa
Desarrollamos también los sistemas con los que operamos la empresa. Comparten la misma entrada y la misma forma de trabajar, y KONTO es el que recibe la contabilidad de todos.
Contabilidad general: el sistema de este sitio.
Cartera de clientes, facturación de servicio, cobranza y trabajo de campo.
Facturación de mostrador, inventario y caja para comercios.
Si su empresa necesita algo más que contabilidad, pregúntenos: probablemente ya lo estamos usando aquí adentro.
Una llamada de media hora basta para saber si KONTO le sirve. Si no le sirve, se lo decimos ahí mismo.